El 6 de septiembre la sala abrió por primera vez. En las paredes, los órganos: corazones, pulmones, un útero, un estómago, ojos y gotas, cosidos cuenta a cuenta. Los pulmones miden ciento sesenta y cinco centímetros y cuelgan libres, sin marco.
A las siete Alessandra BB empezó «30 intentos de mantener la forma»: media hora con arcilla cruda en las manos, treinta figuras que se sostienen sólo mientras alguien las sostiene. Después tocó Dmytro Grytskyy, saxofón y flauta, y ARTËM cerró la noche con un set de ambient.
Ksenia acompañó dos veces por las obras y contestó lo que le preguntaron: cuántas cuentas hay en un ojo, cuánto tarda un corazón, qué pasa cuando el hilo se rompe.
Los objetos de abalorios se quedaron en la sala también para el capítulo siguiente.