Nanizano
Hoy a las 17:00
Cuatro vernissages en cuatro semanas. La exposición es nueva cada vez, y un mismo gesto la atraviesa entera.
Desliza ↓
Sigue bajando: cada depósito se vacía a su vez
Lo que aquí se reúne nunca queda reunido del todo. La forma se sostiene porque alguien la sigue sosteniendo.
La exposición se despliega en cuatro capítulos, uno por semana, y cada uno toma una fase del mismo movimiento: sostener, mirar, dejar huella, soltar.
Concepto
El material no perdona los errores. El hilo se rompe. Las cuentas se pierden. Una forma apenas insinuada puede deshacerse con un solo movimiento en falso, y de esa fragilidad nace el sentido de toda la práctica. Lo que aquí se reúne nunca queda reunido del todo. La forma se sostiene porque alguien la sigue sosteniendo. Basta soltarla, y se desmorona como todo lo que llamamos estable: una casa, la memoria, el cuerpo.
El gesto de ensartar remite a las labores femeninas — bordar, zurcir, remendar, adornar —, a un oficio que durante siglos sirvió no sólo para conservar y reparar, sino también para dar valor a las cosas, convirtiendo el cuidado en forma. La monotonía del movimiento se vuelve una manera de recomponerse pieza a pieza, de convertir el caos interior en estructura. Eso atraviesa toda la exposición: distintos materiales, distintas velocidades y una misma intención — sostener en el espacio lo que tiende a deshacerse.
El cuerpo resulta ser también ese espacio seguro, donde las formas frágiles de los órganos se reúnen como joyas dotadas de vida. La transformación ocurre entre el deshacerse y el rehacerse, entre lo irreversible del cambio y el deseo constante de volver a encontrar forma.
De qué trata
«Nanizano» es una exposición sobre la fragilidad y sobre la necesidad constante de volver a recomponerse. En su centro están el cuerpo, la memoria, los estados internos y el intento de sostener aquello que cambia sin parar y tiende a deshacerse. La experiencia femenina es una de las ópticas de la exposición: el cuerpo se mira no sólo como envoltura física, sino como espacio de memoria, vulnerabilidad, cuidado y trabajo continuo por mantener la integridad. La referencia a las labores femeninas enlaza este trabajo con una historia de trabajo invisible: conservar, remendar, adornar.
La exposición entiende el reunir como un gesto que se repite — físico, emocional y creativo —: de elementos sueltos surge una integridad temporal que nunca es definitiva. Las performances y los conciertos pueden ser continuación de ese proceso, explorando sus propias maneras de armarse, deshacerse, sostenerse, transformarse y buscar una forma nueva.
Ksenia Malurika
nacida en 1993 en Siberia
«la experiencia íntima de estar — dentro del espacio, el tiempo y el cuerpo»
Ksenia Malurika (1993) es artista. Trabaja con pintura, instalación performativa y site-specific, vídeo y escenografía, y desde hace tres años con bordado de abalorios de cristal.
Su práctica gira alrededor de la experiencia de estar dentro del espacio, el tiempo y el cuerpo, y de la presencia entendida como una estructura frágil: siempre parcial, siempre cambiante.
- Formación
- Academia Repin, San Petersburgo — escenografía
- Escuela Estatal de Arte de Novosibirsk — pintura
- Comunidades
- cofundadora de Merapi House
- miembro de tmp space y Particles
- Selección
- La fragilidad de lo ideal — Mareas — Textil
- Todo es muy sencillo — Colorización — Interferencias
Lugar
Cómo llegar
Hub Cultural Javas
C. de Sicília, 232, Eixample, 08013 Barcelona
Abrir en el mapa →Metro
- Sagrada Família (L2 · L5)
- Verdaguer (L4 · L5)
Entrada libre, sin invitación y sin reserva.
@malurikartQuiero saber del próximo evento
Un correo antes de cada vernissage. Nada más.
Artistas y performers
Cada vernissage lo continúan quienes responden a la exposición con su propio lenguaje: performance, sonido, voz, movimiento.
Queda un hueco libre: una performance el 20 de septiembre. Si te suena tuyo, escríbenos.
06/09objetos17:00–22:00próximo vernissage
12/09pintura17:00–22:00
20/09obra gráfica17:00–22:00
26/09digital y sonido17:00–22:00





